Mostrando entradas con la etiqueta moda premamá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta moda premamá. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de abril de 2017

BerlinDiaries #6: diferencias interculturales.


Ya se que no salgo de la dinámica de publicar una vez al mes, me vais a tener que perdonar, pero sigo sin que me de la vida. Así que poco a poco. Hoy quería escribir un post del estilo de los primeros, que nada tienen que ver con el “diario de abordo” en el que se ha ido convirtiendo este blog, desde que estoy en Berlín especialmente. Bueno, es lo que tienen estas cosas, que van evolucionando con una misma. Así que hoy os escribo sobre cinco diferencias interculturales que a una menda le llaman sorprendentemente la atención. Igual en otras ciudades de Alemania no tiene nada que ver la cosa, bueno, esto es totalmente subjetivo, está claro. Así que basándome en mi experiencia pasada y en mis vivencias actuales, aquí van:


La primera: el concepto del “helado”. Para mi tomarme un helado, no un polo, no, un señor helado, con su barquillo o su tarrina y su cucharita de plástico transparente, es un hecho totalmente asociado al verano, las vacaciones, a días de piscina, a sol y calor. Pero sobre todo a la playa, al típico paseo que me daba con mis padres cuando aún veraneaba con ellos, allá por el pleistoceno, y salíamos a pasear por el paseo marítimo de turno hasta la heladería; y me zampaba un helado con todo lo que cupiese en ese cucurucho de barquillo, que iba a reventar de tanta sustancia; y hacía tanto calor que acababa a lametones con él, porque no me daba ni tiempo a terminármelo antes de que aquello terminara de pasar a estado líquido.
Espero haberos retrotraído a vuestra más tierna infancia.

Pues aquí no, nada que ver. Aquí el helado se transforma en un acto social que realizan madres / padres e hijos cuando salen de la kita, cada tarde que sale un minúsculo rayo de sol y la temperatura es buena, o sea, más de 10ºC. Como os lo cuento. Es decir, que la temporada de helados se inauguró oficialmente hace casi un mes, cuando de repente un día el clima nos cogió a todos desprevenidos con la ropa de apresquí y le dio por hacer bueno. 

La segunda: los bolsos en la bicicleta. Bueno el hecho de que tanta gente monte en bicicleta ya me sorprende de por sí, y me encanta; es más, quiero una de esas con un cajón gigante delante, que la gente utiliza para llevar a su prole, mucho más molona que mi remolque en el que mis dos mayores ya ni siquiera caben.

A ver, que me voy por los Cerros de Úbeda, a mi, lo que realmente me sorprende es que la gente lleva el bolso en el cestito de la bici SIN ATAR. Da igual que lo lleven en el cestito delantero o en el de atrás. Lo llevan ahí, tan ricamente. Vamos que por lo que he oído es más común que te roben la propia bici si no la dejas candada con una cadena del tamaño de una boa constrictor adulta, que el hecho de que te roben el bolso de la bicicleta cuando vas en ella. Increíble. 

La tercera: los zapatos en la entrada de casa. Esto es común en muchos países de Europa, bueno en muchos países del mundo seguramente, el hecho de entrar en casa y quitarte los zapatos y andar descalzo o en zapatillas de estar por casa. Está muy bien, es más higiénico; no llenas el suelo de mierda barro, nieve, etc. A mi lo que me llama la atención es tener prácticamente todo tu zapatero en la puerta de tu casa, quiero decir, por fuera, o sea, en el descansillo de la escalera. Debe ser por lo mismo que comentaba antes, das por hecho que ni tus vecinos, ni el cartero, ni ningún mensajero te va a mangar los zapatos. Al principio esto me sorprendió muchísimo, luego decidí adaptarme, ya se sabe que donde fueres, haz lo que vieres, así que compré una mini estantería de IKEA dedicada a recoger estos zapatos que dejas fuera, y he me he acostumbrado tanto a esto, que creo que cuando vuelva a España seguiré haciéndolo. Eso sí, con el mueblecito dentro de mi casa.

El caso es que yo suelo tener las zapatillas de todos los días y las botas de agua, como mucho dos pares por habitante de la casa. Pero el vecino del quinto no se ha andando con chiquitas y ha puesto tres torres de zapateros de IKEA de los de plástico. Sales del ascensor y no sabes si estás en el descansillo o en un vestidor. Y el hombre vive sólo! Y mis vecinos de enfrente, tienen como 20 pares, en serio, no exagero; tienen tantos que a veces tengo que pisoteárselos para poder salir del ascensor con el carro de Vera porque ocupan más de medio pasillo. Espero que mis vecinos no lean este blog. 

La cuarta: hacer planes con amigos con un mes de antelación. Eso es algo a lo que dudo que pueda acostumbrarme nunca. Creo que los españoles somos mucho más espontáneos. Aquí para organizar una comida de amigos tienes que mandarles un "save the date", y luego ya si eso, organizarlo para dentro de un mes. Eso de encontrarte o hablar con alguien y decir: 
- Hey! qué pasa! qué tal? qué haces este sábado? 
- Uy pues tengo planes, pero el domingo estoy libre. 
- Venga pues hecho, nos vemos a las dos en tal sitio. 

Eso aquí es impensable. La organización y la antelación a veces rondan el extremismo. Sólo os digo que hay gente que matricula a sus hijos en la guardería cuando aún están embarazadas de uno o dos meses.

El quinto y último: la cena. Aquí la cena no es como en España. En España se cena igual que se come. Bueno igual no, no te cenas un cocido, o unas lentejas; pero la cena sigue siendo una comida más que una merienda. Aquí la cena es una “cena fría” y yo añadiría que escasa. Y se basa en una rebanada o dos de un pan de molde, tan denso que es como ormigón armado, y unas lonchas de queso, jamón york o pavo. Y ya. Imaginaros mi cara cuando tuve a Vera y en el hospital me trajeron eso para cenar. Bueno eso, y un pepinillo que era tan grande como la palma de mi mano.

Yo me pregunto aún como esta gente no se levanta a las dos de la mañana y asalta la nevera con nocturnidad y alevosía, si eso es lo que cenan a las siete de la tarde. Yo ya me he acostumbrado al horario de cena alemán, pero sigo cenando “a la española”, sobre todo en invierno, con ese frío, esa nieve, esa lluvia, ¿a quien le apetece embutido frío pudiendo tomarte una buena sopa calentita con su segundo plato y su postre?. Vamos que si yo me voy a la cama sobre las diez, habiendo cenado eso a las siete, a mitad de la noche me veo mordiéndole el brazo a Macho Alfa.

Y hasta aquí las diferencias interculturales que he ido observando hasta ahora. Habrá segunda parte de este post. Eso garantizado.

Espero que os haya gustado, y sobre todo, que nadie se me de por ofendido si también cena “a la alemana”, planifica sus cosas con meses de antelación, o si también tiene invadido el descansillo de su casa con zapatos como para calzar a todos los vecinos del edificio.


¡Feliz viernes!

jueves, 1 de diciembre de 2016

Modelos embarazadas, lencería de Victoria´s Secret y bragas de Bridget Jones

Después de muchos meses hoy por fin he tenido tiempo de leer un rato el periódico. Y viendo la sección de LOC, de repente me encuentro con la despampanante Irina Shayk y un titular con el que alucino de inmediato: “Irina Shayk hace historia desfilando embarazada para Victoria's Secret”. Aquí podéis leer la noticia. Y lo primero que pienso es: “qué notición!” y lo segundo que pienso es: “se han debido equivocar de foto”. Luego leo la noticia y para empezar, alucino por cómo está dada, al leer cosas como "evidente tripita". Parece que Irina ha desfilado EMBARAZADA, o sea, EMBARAZADA con tripa de EMBARAZADA. No os pongáis en lo más extremo, que yo tampoco me esperaba un barrigón de 9 meses en plan globo aerostático y a Irina desfilando a punto de sufrir contracciones de parto, pero de ahí a ¿“evidente tripita”?, no se… no lo veo… aquí tenéis la foto, juzgad vosotras mismas. 


Entiendo que para ella y/o la industria a la que representa, seguramente esa enorme barriga que luce en la foto es algo desmedido y desproporcionado, nótese la ironía en mi tono. Pero a mi que estoy embarazada y tengo tripa de embarazada, casi me parece un insulto este artículo, y me encantaría que Irina o cualquier otra modelo pudiera desfilar en un desfile de esta envergadura y sobre todo con esta temática, estando y PARECIENDO embarazada. Con una ropa interior ideal e igualmente sexi, o ¿es que la gente se piensa que automáticamente una mujer que use este tipo de ropa interior, se embaraza y pasa a usar bragas de Bridget Jones?.


Y aunque así fuera, incluso esas bragas pueden ser sexis en una mujer que se sienta así, porque al final ser sexi o no es una cuestión más de lo que una sienta sobre sí misma y transmita a los demás, que de lo que una se ponga. Bueno, al menos una servidora tiene esa idea.

Creo que mientras estas cosas sean noticia seguiremos teniendo un problema. Mientras las mujeres que consumimos esa o cualquier otra moda, aceptemos como referentes modelos que no se ajustan a una mayoría real, o mejor dicho, modelos que no se ajustan a nosotras mismas, seguiremos teniendo un problema. 

En cualquier caso la chica, embarazada o no, está estupenda, como podéis apreciar en la foto, ¡qué despampanancia!

Así que, Irina, ¡enhorabuena por tu más que evidente embarazo!

Yo ya estoy de casi ocho meses, parezco un zepelín con piernas, y tengo que inclinarme hacia adelante o hacia un lado para verme los pies, (por no mencionar otras partes de mi cuerpo a las que hace meses dejé de tener acceso visual directo). Pero igual cualquier día me vengo arriba y me saco una foto con un modelazo así en plan sexi e incómodo a partes iguales, o espero a Macho Alfa de esa guisa en el salón, con tacones y gabardina abierta. Me río sólo de pensarlo. Me vais a perdonar, yo es que embarazada o no, salvo para ocasiones especiales, soy más de las bragas de Bridget Jones.

¡Feliz jueves!

martes, 10 de diciembre de 2013

Vestidos de fiesta premamá

¿Qué me pongo?. Es la eterna pregunta, creo que la mayoría de las mujeres nos preguntamos esto prácticamente cada día de nuestra vida cuando abrimos el armario por la mañana. Si tenemos algún evento especial o nos metemos en fechas señaladas como Navidad, que tenemos a la vuelta de la esquina, la cifra se dispara. Y si encima estás embarazada, ¡apaga y vámonos!

Desde aquí quiero hacer una llamada en nombre de todas las embarazadas a las tiendas de ropa que venden manteles y ropa de cama y le colocan el cartel “premamá” encima.

-Señores, por favor, estar embarazada no implica transformarse en una mesa camilla a la que vestir con un mantel-.

Así que estoy encantada con la nueva colección de Asos Maternity, con toda ella en general, y con sus vestidos de fiesta en particular.


Os dejo unos cuantos, qué os parecen?

Super Mum Diaries - Asos Maternity Dress

Super Mum Diaries - Asos Maternity Dress

Super Mum Diaries - Asos Maternity Dress

Super Mum Diaries - Asos Maternity Dress

Super Mum Diaries - Asos Maternity Dress

What do I wear? I believe that´s the question most of women ask ourselves practically every day in our lives every time we open our closet. If there´s a special event or we get closer to singular dates as Christmas just around the corner, numbers shoot up. And if you are pregnant, we´re done!So I´m gonna make a call in the name of all the pregnant women to all the retail stores that sale linens and bed sheets and then hang the “maternity clothes” etiquette.
 -Please sirs, to be pregnant do not mean to become a round table which needs to be cover with a table cloth.
 So I´m in love with the new Asos Maternity collection in general, and with the party dresses in particular.
Here you have a few examples, what do you think?


martes, 12 de noviembre de 2013

Nueva colección MIT MAT MAMÁ

Me encanta la nueva colección de MIT MAT MAMÁ para embarazadas, en concreto me quedo con estos tres vestidos porque me parecen perfectos para el trabajo, una de mis mayores problemáticas a la hora de vestir.

Y es que no tengo muy claro por qué estar embarazada tiene que ser sinónimo en muchos casos de: uno) estampados de flores, y dos) camisas de cuadros en plan granjera, y no me refiero a las camisas de cuadros de súper tendencia que podemos ver ahora mismo en cualquier escaparate...

Podéis ver el resto de su colección aquí

¡Espero que os gusten! 


I love the new MIT MAT MAMÁ pregnancy collection; I specially picked these three dresses because they look perfect for work, one of my biggest problems deciding what to wear.

And the thing is I don´t get why to be pregnant seems to be synonym of wearing: one) flowered prints, and two) plaid shirts, and I don´t mean the super trendy ones you can find in any shop window…

Click here to check the whole collection.

Hope you like them!