lunes, 13 de julio de 2015

Porque reivindicar NO ES QUEJARSE, #CONCILIA13F


Desde ayer estoy nerviosa por este “movimiento” en las redes sociales, #CONCILIA13F, no paro de reenviar este post del Club de las Malasmadres, al cual estoy muy orgullosa de pertenecer, a amigas, amigos, familiares, y todo aquel susceptible de tener algún pequeño con un nombre que poner en este cartel que parece que está dando la vuelta al mundo, ya sea su hijo, su sobrino, el hijo de su vecina… todo para la luchar por “la conciliación”.  - ¿Qué cartel?, ¿y de qué dices que va?, ¿conciliación?, ah! Pero yo no tengo hijos! No tengo que conciliar… -. Bueno, igual no tienes hijos ahora, pero sí en un futuro, o igual no, pero tienes una hermana que llega con la lengua fuera a recoger a tu sobrin@ a la salida del cole, o una amiga, o nadie con hij@s en tu entorno, pero tienes un horario por turnos que te tiene carcomido, una semana trabajando de mañana, la siguiente de noche, la siguiente de tarde, y así es imposible apuntarte al curso de inglés, o de bailes de salón, o de macramé que llevas toda tu vida queriendo hacer.

Porque la CONCILIACIÓN no es solo cosa de madres que quieren trabajar menos y ver más a sus hijos, la conciliación es cosa de TODOS.

Ante todo he de dejar claro que en lo que respecta a lo laboral, yo concilio estupendamente. Llego arrastrándome a mi trabajo del sueño que tengo cada mañana, pero concilio, porque no me pusieron objeción alguna cuando solicité la reducción de jornada por el cuidado de mi primer hijo, ni problemas para elegir mi horario laboral, etc. Mi reducción ha sido mínima respecto a horas efectivas de trabajo, y por lo tanto, equivalentemente mínima respecto a sueldo, (factor que hace impensable reducirse el horario a mucha gente, por desgracia).

Aún recuerdo la cara de mi jefe cuando solicité la reducción de jornada, en mi oficina, fui la primera persona en ser madre y pedir una reducción, así que esto era nuevo tanto para mí como para él. Y la conversación fue algo como esto:

- Hola jefe, quería comentarte que me gustaría solicitar la reducción de jornada una vez me incorpore de nuevo, después de la baja maternal…
- Eh, ah, sí, claro, claro, y, reducción, ¿con qué horario?
- Pues, bueno, con salir a las 15:30 tendría tiempo de ir a buscarle a “la guarde”, así que yo creo que sería suficiente. (Teniendo en cuenta que antes salía a las 19, es decir, jornada reducida e intensiva).
- Ah, bueno, claro, no hay problema, ¿y durante cuántos meses?

Aquí mi cara fue tal cual el emoticono de los ojos abiertos como platos. Hice un rapidísimo cálculo mental de 12 meses x 12 años del hijo menor x 3 hijos que quiero tener, es decir el tercero lo tendré dentro de mínimo 6 años… a groso modo me salen 216 meses… mantuve la compostura, y me limité a un escueto: - Bueno, no había pensado un tiempo concreto, pero entiendo que no va a ser cuestión de sólo unos meses, no me gustaría ver al niño solo a partir de las siete de la tarde…

Ahí quedó la cosa y dos años y medio después yo sigo feliz con mi jornada reducida, y por ello agradezco la comprensión de mi empresa, porque jamás he tenido problema alguno cuando he tenido que salir corriendo a por los niños porque me han llamado de la “guarde” porque tenían fiebre, y todo lo que he tenido al día siguiente ha sido interés por su estado y frases como “no se preocupe, la familia es lo primero”, en este sentido soy afortunada, no me cansaré de decirlo.

Pero no es menos cierto que cada día que me he tenido que quedar en casa porque cualquiera de los dos estaba enfermo, ha sido un día de mis vacaciones; y esto es algo que tiene que cambiar desde más arriba, no depende de mi jefe. No tiene mucha lógica que yo pueda ausentarme 3 días de mi trabajo por enfermedad sin justificante, y sin embargo si cualquiera de mis hijos, ambos menores de 3 años, se ponen malos y no pueden ir “al cole”, y obviamente necesitan quedarse en casa con algún adulto, tenga que ser a costa de mis días de vacaciones. Porque entiendo que entre mis deberes como madre está el cuidarles SIEMPRE, y si su estado de enfermedad ocasional requiere reposo domiciliario, mis deberes como madre deberían estar por encima de mis deberes como trabajadora, ¿no?. Ahí lo dejo para que se medite.

No me quiero enrollar mucho más, sólo hacer un llamamiento para que este movimiento se siga, no solo hoy, sino hasta que las cosas cambien. Para que se nos oiga. Porque como he dicho al principio, TODOS tenemos que CONCILIAR, nuestra vida familiar, con nuestra vida laboral, con hijos o sin ellos.

Así que aquí os dejo de nuevo el link donde encontraréis toda la información en el informe #CONCILIA13F.

Y unas instrucciones muy sencillas.
Imprime el cartel de arriba en blanco pinchando AQUÍ. Escribe el nombre de tu/s hij@/s, hazte una foto con él, y ponlo en todas las redes sociales que se te ocurra con la etiqueta #CONCILIA13F. En concreto la cita es hoy lunes a las 22 horas.

Desde ya, gracias por compartirlo.


¡Feliz lunes!

miércoles, 8 de julio de 2015

Vuelta de minivacaciones - zen on

Vuelta de otras minivacaciones y vuelta a la realidad, y a los 45 grados que parecen 45.000 que hace en Madrid. ¡Qué horror!

Una vez superadas las seis horas de coche, que son seis horas de bipolaridad sentada con los niños en el asiento de atrás, en las que pasan de la risa al llanto en cuestión de 30 segundos, y a la locura porque han visto un tractor, o una vaca, o un toro gigante de Osborne, o básicamente cualquier cosa de las que no ven en su entorno más de ciudad que los parquímetros. Una vez superado eso, empiezan las vacaciones, ¡yuhu!

Igual cuatro días no suenan a vacaciones de ensueño, pero cualquier cosa es bienvenida para salir un poco de la rutina, cambiar de aires, y desconectar, sobre todo desconectar. Porque en vacaciones todos nos relajamos. Creo que yo me relajo en todas mis facetas, también en mi faceta de madre; y mis hijos se relajan en su faceta de hijos, están más a su aire, salen a investigar más, me borran menos el nombre, y se pegan más carramolazos*, eso sí, pero oye, ¡es que todo no se puede tener! Y el caso es que esto, a una, de vez en cuando, le viene hasta bien, (por no decir que es más necesario que el aire que respiro).

A parte de que la vida al lado del mar, ya sea tirado en una hamaca en la playa, paseando por el paseo marítimo o  comiendo pescadito frito en cualquier chiringo, lleva otro tempo y te arrastra con él. O igual es sólo salir de la city y cambiar de aires, da igual playa que montaña, el caso es que yo he vuelto en modo zen. Parece que he estado 4 días de spa.


Y el resto del verano… pues hasta las vacas XXL en agosto tendremos que conformarnos con la piscina comunitaria, que bien nos hace el apaño para las tardes apiñados debajo de las 4 sombrillas, cotizadas a precio de caviar de beluga. Y aún no tengo plan vacacional para la tropa, ni idea de dónde vamos a ir, pero como os he dicho, estoy en modo zen, así que me la trae al pairo; ya lo pensaré.

Si se os ocurre destino de ensueño bueno, bonito y barato, (si es tipo el de la foto, mejor que mejor), ya sabéis, una servidora, es toda oídos, y las sugerencias son siempre bienvenidas, (cualquier cosa con tal de no pensar en otra cosa más). Hasta mediados de agosto, aún hay tiempo, y si decidimos a dos días, pues mira, nos gusta vivir al límite, ¡improvisación al poder! ouh yeah! 



¡Feliz (y zen) miércoles!


*Carramolazos: del “Diccionario de Carmen”, aka mi santa madre. Véase, caída, golpe, también mochazo.


jueves, 2 de julio de 2015

Faldas joya (y perdón por el retraso)

Llevo tiempo queriendo hacer un especial de faldas joya. Tanto, que ahora que lo hago me doy cuenta de que casi se están pasando ya de moda… ¡pero es que la vida no me da para más! Siii, ya sé que me quejo de vicio, que especialmente ahora me paso las tardes tirada en la piscina con los niños sin hacer ni el huevo, pero mira, qué queréis que os diga, es que mis niveles de energía están tan por los suelos con Maya pidiendo agua cada dos horas all night long, que cualquier cosa que implique un biorritmo más rápido que el de una tortuga centenaria, me supera. Y que por otro lado, el verano está para eso ¿no? Ya que de momento no tengo vacaciones, y que en Madrid rondamos los 35 grados, no me queda otra que estar livinglavidaloca tirada a la bartola en la piscina comunitaria con mis retoños. Qué se le va a hacer... 

El caso es que poco a poco he logrado ir recopilando la información que quería enseñaros, ¡y aquí está! Este especial de faldas joya, que a muchas, seguro que os chirría un poco con tanto brilli-brilli. He de decir que a mí me pasó lo mismo al principio, de hecho me compré una falda de lentejuelas de Mango con la idea de cortarla y hacerme una camiseta con bolsillo-joya DIY, que por supuesto nunca haré. ¡Y ahora resulta que hasta voy a usar la falda si me termino animando!    

En contra de lo que pueda parecer, el uso de estas faldas ya no queda relegado a días de fiesta, como podéis ver en las fotos que os traigo. Aquí tenemos un ejemplo perfecto gracias al blog “Black Dress Inspiration”, de cómo sacar dos looks totalmente distintos de una misma falda-joya. Uno de ellos es de lo más sport y el otro de lo más formal. Podéis ver todas las fotos de los dos looks aquí, y aquí. 


Y otra forma diferente de llevarla la tenemos en el blog “Es Cuestión de Estilo”. Las medias oscuras le dan un toque totalmente distinto. A mi me encanta el resultado. Aquí tenéis la entrada completa.   


Las chicas de “Suncoffee and Style” nos traen otra combinación con colores distintos. Como podéis ver, la clave está en equilibrar “el peso” de la falda con una parte de arriba mucho más básica, para quitarle ese aire festivo que de por si asociamos a tejidos como estos.


Para terminar os dejo con una combinación de Paula Echevarría, con zapas y camiseta de algodón blanco. Esta sin duda sería mi opción.




¿Qué os parece a vosotras? ¿Cómo la combinaríais? 

¡Feliz jueves!

martes, 23 de junio de 2015

Querido verano... (o la ardua tarea de encontrar bañador) - 2ª parte

Hace poco más de un mes escribía esta entrada sobre bañadores con la idea de adquirir alguno de ellos, y por supuesto, como en todo últimamente, me ha pillado el toro. Sigo sin traje de baño, ya me da igual que sea bañador o bikini, con tal de que me tape un poco las vergüenzas y no me echen de la piscina comunitaria por exhibicionismo y escándalo público.

El caso es que el sábado fue nuestro primer día de piscina y como no tenía otra cosa, me planté mi bañador de embarazada de H&M, negro, muy discretito, que no parece del todo de embarazada, con aire un poco retro… yo ya pensaba que iba a pasar el trago dignamente  cuando bajo a la piscina y me veo la mirada mezcla de sorpresa, mezcla de desaprobación, mezcla de extrañeza del macho alfa, que estaba de “reunión de padres” en la piscina. Me siento a su lado y la conversación es tal cual:
Yo: ¿Qué pasa?
Él: ¿Y ese bañador?
Yo: pues el único que tengo
Él: (silencio). 

Su mirada se fue dirigiendo poco a poco a una señora en su toalla a pocos metros de nosotros, de edad indefinida entre los 60 años y la muerte, para volver a mí con cara de estar haciendo serios esfuerzos para reprimir una carcajada. La señora llevaba un bañador prácticamente igual que el mío.

Evidentemente ese ha sido el punto de inflexión en el que YA, no puede esperar más, necesito un bañador. Así que ayer, a la carrera entre salir del trabajo e ir a por Maya a la guardería, me pasé por el Women´s Secret que tengo justo debajo de la ofi y me compré en 10 minutos todos los modelos que más o menos me parecía que me pudieran gustar, aunque aún con dudas de que me quepa el trasero en ninguno de ellos. En serio, ¿qué problema tienen los fabricantes de bañadores con hacer partes de debajo de hechuras normales?. Polémicas aparte, esta tarde me probaré todos a ver si por fin puedo lucir palmito a la moda, o si voy a tener que cambiarme de sitio en la piscina y ponerme con la señora para ir a la par, como Pili y Mili.

Continuara… ¡Feliz martes!

Pili y Mili


miércoles, 10 de junio de 2015

Camisas largas - Long Tops

Después de unas renovadoras minivacaciones por tierras del norte he vuelto con las pilas cargadas (aunque con mucho sueño), para hablaros de la tendencia que pese a su poca utilidad, está causando furor (o eso dicen). Las camisas largas. 

Sinceramente lo veo poco práctico, al menos en su versión más larga, tipo hasta el tobillo, pero aun así me he dado una vuelta a ver qué se cuece, y dónde, y cuánto cuesta. Y bueno, he de decir, que después de verlas y reverlas, algunas me gusta cómo quedan, pero sinceramente, para mí, gracias, pero no gracias, al menos en su versión extralong. Pasen y vean.

Zara ha sido uno de los sitios donde más modelos he encontrado, ya sabemos que cualquier tendencia está en Zara en cuestión de días, así que en este caso, no podía ser menos. Aquí tenéis tres ejemplos de este tipo de camisas o blusas y cómo llevarlas. Empezando por esta preciosidad amarillo mostaza que ha sido amor a primera vista, por su corte y color. No me termino de ver con ella por aquello de enseñar “michelo”, pero el color es precioso, (y súper tendencia este verano). Me ha hecho mucha gracia que ponga la altura de la modelo, mide 173 cm, es decir, que yo por ejemplo con mi estatura 50% de percentil de la estatura media femenina española prácticamente arrastraría la blusa. Descartada. La segunda, esta blusa larga en color negro, con aberturas laterales. Y la tercera de Zara en estampado de flores semitransparente. Todas cuestan 29,95 €.


Zara Long tops

Casi me convence más el largo de estas otras de H&M, aunque es verdad que son modelos también mucho más clásicos... La primera es de seda y por ello es algo más cara, cuesta 59,99 €. La segunda es de lino y algodón, cuesta 29,99 €. Aunque creo que las veo más para llevarla encima del bikini para ir a la playa o la piscina, la verdad… En concreto me quedo con la tercera, que es vaquera. Cuesta 24,99 € y es de la colección CONSCIOUS de H&M.

H&M long tops

Esta verde kaki de H&M también tiene su punto, cuesta 69,99 € pero desde luego yo le haría un outfit completamente distinto, con unos skinny jeans y unas sandalias planas, look total, como podéis ver en el de la siguiente camisa, de color naranja.     

H&M long top

Esta camisa es de Topshop y cuesta 46 €.

Topshop long top

En Cortefiel he encontrado estas. La primera me gusta mucho por su corte y su estampado un poco retro, cuesta 49,99 €. Y la segunda es un blusón estilo maxi, también de Cortefiel que me ha robado el corazón. Parece un pijama, lo sé. Pero para gustos los colores ¿no? Cuesta 39,99 €.




Los últimos descubrimientos han sido en New Look. He elegido estos cuatro modelos blancos, que en esencia tienen una parte de arriba prácticamente igual, sin embargo gracias a los distintos cortes, los looks tienen aires totalmente diferentes. El primero es un top de chiffon, cuesta 22,99 €. El segundo con aberturas frontales, cuesta 17,99 €. También disponible en negro. El tercero es un mix de la primera con diferentes aberturas, cuesta 18,99 €. Y para terminar el cuarto modelo, en dos capas, y también disponible en rosa palo, cuesta 22,99 €.

Newlook long tops

¿Y cómo vestir esta tendencia sin parecer: 1) que vamos en pijama, y/o 2) que somos unas misioneras de la caridad? 

Pues bien, NUNCA (o eso dicen los gurús de la moda), con falda. La mejor opción son los pantalones, por lo visto, si son palazzo, mejor que mejor. Si no, unos pantalones vaqueros acampanados. Yo personalmente los recomiendo con unos skynny jeans, sin duda alguna. Las bermudas también están admitidas, eso sí, mejor con el mismo largo que la camisa. Las bragas-pantalón las dejamos para otras ocasiones.

Así que mirando y remirando los perfect jeans para combinar con estas camisas largas, acabo de descubrir una palabra que debe llevar ya varias temporadas en el mundo de la moda, pero que una servidora que tiene otros menesteres a los que atender, hasta hoy desconocía. Los treggings. Si, señoras, los treggings. Como sé que la mitad de las que me leéis estaréis pensando que soy una paleta, pues oye, lo admito, acabo de descubrirlos y estoy dando a conocer al populacho mi gran descubrimiento. Para la otra mitad, los treggings no son una nueva marca de cereales. Vienen a ser los vaqueros elásticos de toda la vida.

Gracias a este blog que he encontrado, por cierto, muy interesante, he descubierto las diferencias, y resulta que resumiendo. Los leggings, son los leggings, todas los conocemos. Las mayas de toda la vida. Los jeggings, son las mayas de toda la vida, en versión denim, pero con la cinturilla de goma horrible de las mayas de toda la vida. Y los treggings amigas mías, ¡ay!, los treggings son lo más, son la revolución, porque son las mayas de toda la vida, con el tejido denim, y con la cinturilla del vaquero incluida! Et voila! Bienvenidas al mundo actual de la moda. De nada.


Bueno en concreto, estos de H&M que me he encontrado por casualidad, me han gustado mucho, y cuestan 39,99 €.

H&M treggings




Espero que os haya gustado mi selección. 
¿Qué os parecen a vosotros este tipo de camisas? ¿Cómo las combinaríais?


¡Feliz miércoles!